“Panterita” ya es un orgullo de Estación Juárez Celman. Cuarta en el ranking nacional profesional en su categoría, aspira a ser campeona. La fuerza que le da su hija es su principal motor.

 

Nacida en barrio Almirante Brown de nuestra ciudad, un 23 de julio en 1986, desde su infancia Cintia Castillo fue aplicada y responsable, virtudes que le valieron para ser abanderada en jardín de infantes y en la escuela primaria, y escolta en la secundaria.

A lo largo de su vida, los valores inculcados por sus padres forjaron su carácter y personalidad. Desde muy joven, se destacaba por realizar múltiples actividades, que incluían trabajar, llevar una vida social normal y tener el tiempo para estudiar.

Pero una fría mañana, cuando se dirigía a su trabajo, sufrió un asalto que marcó su vida con un antes y un después. Este evento traumático generó en ella un sentimiento de inseguridad e impotencia que parecía adueñarse de su vida, hasta que un día, el boxeo le ofreció una oportunidad.

Anteriormente a su actividad boxística, “La panterita Castillo”, como la apodaron en el ámbito deportivo. También pasó por el voley, y hasta el fútbol. Sin embargo, resalta que fue sólo el boxeo la disciplina que le otorgó la posibilidad de conocerse a sí misma, descubrir sus fortalezas y darle mayor seguridad, lo que generó un cambio significativo en su personalidad.

Cintia comenta que sus 10 años de carrera se dividen en tres periodos; un año y medio de preparación, otro año y medio de pausa por maternidad y finalmente siete años de competencia arriba del ring.

En su carrera se destaca haber sido campeona amateur hasta 57 kilos, durante el 2014 y 2015, periodo en el que defendió seis veces el título, que quedó vacante por su ascenso al profesionalismo. También se destaca por estar posicionada en el cuarto lugar dentro del ranking nacional, como así también haber disputado el título latino en la categoría superwelter donde aspirar a coronarse como campeona nacional.

Si bien al principio no fue fácil, Cintia encontró la manera de nutrirse con comentarios positivos y negativos que su entorno le ofrecía.

Hoy divide su día a día con su trabajo en el frigorífico Bustos y Beltran, ser mamá de su hija Martina y practicar doble turno en boxeo. Nadie lograba encontrar una explicación a las preguntas ¿de dónde proviene tanta energía? y ¿en qué momento de su día descansa?.

Para ello, la “Panterita Castillo” responde que descansa en los intervalos de 60 segundos en sus sesiones de entrenamiento, y la energía para poder seguir adelante se deben a su tenaz personalidad, al deseo de conseguir un título y a su hija Martina, quien ve a su madre como la campeona del mundo.